Elaboración de obras cortas

Elaboración de obras cortas

En la Internet, así como en medios especializados, hay guías que nos indican cuáles son las
obras cortas que están de moda en este momento a nivel mundial. Sin embargo, lo que te diremos el día de hoy es que tú puedes escribir la tuya de una forma muy divertida y sencilla.

Para ello, sólo tendrás que hacer uso de la técnica teatral conocida como monólogo, un texto en el que un único personaje interactúa con la audiencia.

En los monólogos el arranque de la acción se da con la pregunta o reflexión que el actor le lanza al público. Por ejemplo, ¿Qué puedo hacer, dejo a mi novia o sigo con ella a pesar de que me haya engañado?

A partir de ahí, depende de la maestría del guionista, el matizar cada uno de los puntos que sobrevendrán así como la manera de abordarlos. O sea, utilizando un lenguaje teatral que lleve hacia el drama o a la comedia.

Jamás debes olvidar que en las obras de teatro (sin importar la longitud de éstas) se debe contar con la estructura básica argumental. Es decir: una introducción, un clímax y un desenlace.

Con el fin de hacer que la representación dramática sea más real, ubica a tu protagónico en el escenario adecuado. Por ejemplo, si el monólogo ocurre en un salón de clases (supongamos que se trata de un maestro que está esperando la llegada de sus alumnos) acondiciona un escenario que contenga elementos que remitan a los asistentes del teatro a las aulas. Se me ocurre un escritorio, un pizarrón y hasta un par de bancas vacías.

Otra cosa que puedes realizar para que haya un segundo personaje en escena (sin que éste se encuentre presente) es haciendo que tu actor o actriz entable una conversación ficticia usando un teléfono celular o cualquier otro aparato de comunicación (teléfono convencional, tablet etc).

Finalmente evalúa que la última parte de tu monólogo sea lo suficientemente atrayente para que no pierdas la atención de los asistentes.